Wednesday, August 03, 2005

Fat Kids


Buscando fotos de niños gordos en Internet me encontré con estas asquerosas imágenes. Aunque son casos específicos y bien exagerados no están lejos de convertirse es situaciones cada vez más comunes entre los pendejos, no por nada en Chile el 23% de los menores de 6 años tiene sobrepeso, y un porcentaje no despreciable tiene que lidiar con la celulitis, el mal estado físico, el colesterol alto y muchos otros trastornos derivados de la mala alimentación.

Algunos o mejor dicho la mayoría culpan al progreso o al desarrollo de haber alterado nuestros hábitos alimenticios, razón por la que estamos cada día más guatones, pero creo que va más allá de eso. No porque nuestro actual estilo de vida sea acelerado tenemos que someter a los más chicos a sus consecuencias y comprar toda la publicidad que alienta el consumo de comida chatarra sólo porque nos “facilita” la vida o por la flojera de cuestionar lo que nos venden.

Desde que comenzó todo el boom de los Mc caca, Kentucky y otros, he visto como miles de padres llevan a sus hijos desde que son guaguas a comer papas fritas o hamburguesas acompañadas de la infaltable gaseosa, convirtiéndose en un rito por lo menos semanal; o también llenado al pobre cabro chico de paquetes de papas fritas, ramitas, galletas, jugos envasados y dulcecitos varios sólo con el fin de callarlo para que se deje de “molestar”.

Culpar a otros o a factores externos, de la forma en que nos estamos alimentando y cómo educamos a los más chicos en este ámbito, es meramente una excusa para desligarnos de las responsabilidades más importantes. Querámoslo o no, la falta de tiempo a la que siempre aludimos sí nos da para ver tele o ir a comprar, por qué entonces no podemos también darnos el tiempo de comer sano o, por último, no someter a una dieta alta en grasa y azúcar a quienes aún no tienen la capacidad de elegir concientemente lo que quieren comer.

Tuesday, July 26, 2005

Padres Gays

En España ya están permitidos los matrimonios entre gays y en cierto sentido ya era hora que esto sucediera. Pero en realidad lo del matrimonio es una huea. Por lo meno para mi no tiene un mayor significado, y no entiendo por qué las personas que practican conductas ajenas a los patrones culturalmente establecidos siempre estén luchando por el derecho de someterse a los mismos ritos de la cultura dominante. Por qué mejor no crean sus propios códigos que los distingan y que les den identidad? Sin embargo, la justificación que se ha dado es un tanto lógica y tiene que ver con disposiciones legales y la manera de poder cuidar la herencia y esas cosas, pero más que nada tiene que ver con la posibilidad de acceder a la adopción de un hijo, ya que estando solteros se hace un tanto difícil o más bien imposible.

Y es aquí donde entramos en un terreno peliagudo. Ayer en un almuerzo, con personas mayores y medias retrogradas, salió este tema a discusión. Partieron cuestionándose cómo era posible que a dos homosexuales (personas anormales) les dieran el derecho de someter a un niño a ESE TIPO de vida, ya que obviamente el pobre no tendría más remedio que “salir maricón”, que si era por tener hijos o una familia debían casarse con una mujer y mantener sus preferencias ocultas antes de hacer pública la situación. Yo impactada al oír aquellas afirmaciones que emanaban con una rabia camuflada y con una excesiva carga homofóbica no pude cerrar mi bocota y tiré mis opiniones a la mesa, que por supuesto, no fueron para nada bien recibidas. Fui tachada de defensora de lo indefendible, de desubicada, cuestionaban el tipo de ejemplo que quería darle a los niños, que estaba a favor de la manipulación de la vida de una guagua y que además siguieran saliendo homosexuales al mundo..en fin de muchas otras cosas que yo no pienso que haga, es más que me parecen más de sentido común que otra cosa. Para mi cualquier persona que quiera tener hijos está en todo su derecho de hacerlo y sus preferencias en la cama no tienen porque influir en si es buen padre o no. Tóxico me parece que las personas quieran que los homosexuales cultiven una doble vida sin importar el daño que se le está haciendo a la pareja de fachada o a la familia en su conjunto.

En fin, luego de una acalorada discusión bajaron los ánimos, pero me recalcaban que no los iba a convencer, cosa que yo ni pensaba y decidí aclarar que sólo era mi opinión. Después de un par de tallas me preguntaron si era católica y como mi respuesta fue negativa se dieron por satisfechos, estaba alejada del camino de la moral y de dios.

Pero a lo que iba era que para mí esto no era un tema y para ustedes?

Ahh si algún gay lee esto me gustaría mucho saber su opinión

Wednesday, July 13, 2005

Por el Autocultivo

Hoy la abuela verde (a la que le incautaron 40 matas de marihuana desde su casa) fue calificada como una consumidora más. El juez del caso revocó el procesamiento al considerar que esa cantidad de caños tenía relación con el consumo personal de la veterana. Para mi este caso vuelve a ratificar lo que ya todo sabemos: la impunidad que goza cierta gente de un mayor nivel socioeconómico y ligada al poder o la clase política (fue esposa del DC Juan Hamilton ex senador y ministro). Pero en fin quizás algo bueno salga de este fallo, ya que puede ser usado como un precedente, al no existir una cantidad tope de posesión para los consumidores. Obviamente esto no ocurriría en el caso que un pelagato cualquiera fuera descubierto con algún porro o una que otra planta de cannabis en su casa. Y allí radica la pelea y la esperanza: lograr que se despenalice –no legalice- el autocultivo para que para fumar las personas no tengan que transar el pito con terceros; además esto del cultivo hace posible el disfrutar durante los meses de escasez un verde y suculento cogollo en vez de un toxico prensado (quizás con que).

Sin lugares comunes

Para serles franca lo poco que he escrito en mi vida nunca ha tenido mucho que ver con mi persona; es más los dos textos que más abajo se exponen son los únicos relatos que han salido de mi experiencia o de mis reflexiones y por circunstancias bien específicas. Con ciertos comentarios me he dado cuenta que cuando uno habla de sí mimo se espera mayor emocionalidad o chispa, lo que es súper válido. Sin embargo, pienso que los relatos tienen necesariamente que ser un reflejo de la persona y no transmitir lo que se espera de ella. Es por eso que como mujer y bien cerebral nunca he sido muy amiga de expresarme recurriendo a las típicas frases hechas o lugares comunes y menos a la cursilería barata o sexista. (es sólo una aclaración)

Tuesday, July 12, 2005

Jugar al Balón

En agosto parte nuestra primera liga femenina de fútbol. Sus organizadoras (Pame y Josy) hacen un llamado abierto a todas la féminas que quieran participar en un encuentro con el balón sin pretensiones competitivas, abocado en la recuperación o mantenimiento de un buen estado físico y mental.

Las interesadas contactarse al mail pamelaespinozasch@gmail.com o jossito_79@hotmail.com

Sunday, July 10, 2005


Panoramica Sherwood 2001 Posted by Picasa

Sherwood


No pisar Posted by Picasa

Me gustaba esa época de “trabajo” al aire libre. Horas de ocio dedicadas a la conversación de todo tipo de temas y a la planificación de viajes dentro y fuera de Chile, que pudimos concretar gracias al esfuerzo grupal y un despiadado cobrador llamado FC. Aunque dicho personaje fue vapuleado y mal entendido por muchos, nos dio la posibilidad de organizarnos en pos de un bien más comunitario que personal, trayendo a fin de cuentas más satisfacciones que malos ratos (que no fueron pocos).

Para mi Sherwood significó muchas cosas y una de ellas se relaciona con la capacidad de un grupo de personas de revalorizar, reestructurar y reconstruir un espacio para nosotros mismos. Pero lo mejor de todo, el ser parte activa de este entorno repercutió en la interacción con muchas personas de todas las carreras y años, que no estaban preocupadas de interactuar con el “enemigo”. Me acuerdo que cuando entré a bachillerato en el 97 era súper común que sólo los alumnos de periodismo entraran a la biblioteca de la carrera o que en las actividades de la semana cachorra sólo te limitaras a conocer a tus compañeros de carrera más grandes.

Así nuestra plaza fue un gran salto en la vida universitaria –por lo menos dentro de nuestra facultad- y es allí donde las nuevas generaciones continúan incentivando este concepto de universidad pública y para todos donde el ir a la clases, estudiar y virarte pa la casa no lo sea todo, sino que la experiencia y la conversación con los otros tenga la misma importancia que una buena cátedra...algo que intentamos cultivar en su momento, por lo menos desde mi perspectiva.

Santiago en dos Ruedas


Ciclovia Posted by Picasa

Domingo 9:00 am, pequeños rayos de luz se cuelan por entre mis pestañas queriendo hacer que despierte, pero la pelea con las sábanas se extiende por unos minutos más hasta que en mi mente aparece la imagen de mi bicicleta. Con gran esfuerzo salto de la cama y me digo a mi misma: ahora si que sí y me autoconvenzo de comenzar o mejor dicho retomar mi vida deportiva para así dejar atrás –por lo menos por hoy- la costumbre de acostarme a esta misma hora después de un carrete intensivo.

Qué mejor que empezar la mañana pedaleando la bicicleta para hacer más largo el ultimo día de descanso del fin de semana. Sin embargo, alguien podría preguntarse ¿es posible hacer ejercicio en Santiago? una ciudad llena de contaminación y sin lugares aptos para tal iniciativa. La respuesta tiende a ser poco clara, pero después de un largo recorrido y redescubrimiento de ciertos espacios puede que no sea tan difícil intentarlo.

Un vaso de jugo y unas tostadas me dan el último empuje para salir de la casa en busca de aquellas casi olvidadas y esquivas endorfinas. Afuera mi hermana Pamela y su perro Archy esperan impacientes. Su training es muy diferente al mío, va dos veces al día al gimnasio y sale en bicicleta más de lo “recomendado”, por eso el que Archy nos acompañe se vuelve un alivio, al obligarla a ser considerada y no ir tan rápido.

Con el andar, el viento frío de invierno entume mi cara, nariz y garganta por unos instantes, pero el movimiento del cuerpo comienza a generar poco a poco cierto calor. En eso mi mente logra abstraerse de los efectos que alteran el cuerpo y mi vista se fija en el paisaje, predominantemente verde debido a los árboles que bordean el canal San Carlos.

No es una ruta adaptada especialmente para ciclistas, sino más bien un paseo para el esparcimiento de la familia o el peatón; con todo, este cierre vegetal logra protegerme del ruido y de los alocados automovilistas que sólo a unos metros más allá compiten a toda velocidad por Avenida Tobalaba.

¡Por fin!...(pienso) y seco el sudor de mi mente al divisar la ya con todas sus letras ciclovía de la calle Pocuro, que comienza en Tobalaba y se extiende hasta Antonio Varas en la comuna de Providencia.

Con cierta dificultad cruzo la calle y me preparo para iniciar el circuito. A mi alrededor diversas personas se disponen a hacer lo mismo. Gente de todas las edades, niños, hombres, mujeres, adultos y muchos jóvenes, al parecer ya acostumbrados al rito, emprenden este viaje en bicicleta, en patines o empujados por sus propias piernas. Por mi parte me asombro un poco y, por qué no decirlo, también me avergüenzo de no haber participado de este estilo de vida mucho antes.

La pendiente inclinada (al ir hacia el centro de la ciudad) hace más fácil la ida y, por lo mismo, la búsqueda de velocidad es casi imposible de ignorar. El pedaleo se vuelve cada vez más fuerte por esa mini calle separada en dos calzadas habilitadas para el recorrido de ida (por la derecha) y de regreso (por la izquierda).

En líneas generales, los usuarios ya han aprendido las reglas básicas en cuanto a su paso por la ciclovía. Casi nadie utiliza ambas calzadas para trasladarse y se pide permiso al momento de adelantar a cualquiera. Y ahí estoy, pedaleando a toda velocidad sin rastros de mi hermana obligada a ir al ritmo de Archy.

Al final de la ruta una pequeña banca se vuelve ideal para esperar a mis dos acompañantes. Después de unos minutos hacemos el camino de regreso, mucho más pesado por cierto. El esfuerzo hace que me de cuenta de mi malogrado estado físico, pero la determinación es más fuerte y no paro hasta llegar a nuestro punto de partida.

Para mi ya estaba. La imagen de mi casa y algo donde recostarse parecía cada vez más cercana, pero el ejercicio no terminaba allí, la cima del cerro San Cristóbal era la meta. Esta vez Pamela tomó la delantera y volvimos a bajar por la ciclovía hasta la calle Pedro de Valdivia.Allí nos dimos cuenta de lo dificultoso que es viajar en bicicleta por la ciudad. A pesar de los intentos que se están haciendo en Santiago Centro, específicamente en la calle Santa Isabel, o por el interior del barrio Brasil, se hace casi imposible andar tranquilos y seguros en dos ruedas por la calle.

Cruzamos el Mapocho y ya estábamos a los pies del cerro. Luego del descanso necesario para mi y para el perro comenzamos a subir muy muy lento. La masa de ciclistas que a esa hora del día visita el parque nos pasaba rápidamente y nosotras -esta vez ambas al ritmo del perro- no podíamos ni siquiera pensar en dar la pelea. Muchas horas pasaron en mi mente antes de llegar arriba y el ver a la famosa virgen en lo alto fue casi “religioso”.

Una vez allí todo es distinto, el cansancio producto del trayecto se hace nada y lo único que te importa es disfrutar de la maravillosa vista desde la cumbre del cerro. Sin embargo, aún quedaba el camino de vuelta...